Blog

11 oct2017

El ascenso del extremismo en el corazón del continente

Tras las elecciones generales en España del 20 de diciembre, la línea de discurso generada desde los sectores “constitucionalistas” españoles giro en torno a la necesidad de avanzar hacia la consagración de una gran coalición entre las principales formaciones a las que se le sumaría Ciudadanos. Uno de los principales argumentos esgrimidos referenciaba la estabilidad acaecida desde el modelo germano y su pacto de gobierno entre la CDU y el SPD. Sin embargo, los resultados obtenidos por ambas formaciones cuatro años más tarde incitan a pensar críticamente sobre la idoneidad de tal estrategia.

Los resultados cosechados tras las elecciones alemanas del pasado 17 de septiembre supusieron la victoria sin paliativos del bloque conservador de la CDU, que sin embargo, lograba los peores resultados de su historia tras la elecciones fundacionales de 1949. Paralelamente, el SPD no fue capaz de canalizar el flujo de pérdidas de votos sufrida por la derecha conservadora, y, siguiendo la tendencia a la baja de los principales partidos socialdemócratas europeos, sólo pudo alcanzar un 20,5% de los sufragios válidos, lo que se constituye como los peores resultados de la formación tras la posguerra.

Lo característico de estos comicios ha llegado de la mano de la irrupción de la extrema derecha en el Bundestag, algo que no sucedía desde la restauración de la democracia y que cuya configuración ideológica ha girado en torno al populismo de derechas y la articulación política de la islamofobia y la antiinmigración, como elementos centrales de su actividad. La llegada de esta formación ha supuesto una de las anomalías más importantes de la política alemana y, sin duda, ha hecho tambalear la vida democrática del país. Diferentes formaciones de extrema derecha habían intentado alcanzar representación parlamentaria, encontrando el importante freno latente que suponía el recuerdo de la dictadura nazi.

El partido, fundado en 2013 como una escisión particular de los sectores conservadores y liberales de la política alemana, encontró como caldo de cultivo la oleada de políticas de austeridad emanada desde la Unión Europea, así como la crisis de los refugiados, lo que le permitió consolidar un amplio espacio de voto transversal. Al igual que sucediera en Francia con el Frente Nacional, el AfD ha conseguido atraer a un electorado heterogéneo gracias, en parte, a la matización de su discurso y la configuración bicéfala de la formación, lo que posibilita el reconocimiento que en él se produce de una infinidad de sectores sociales, hasta cierto punto, contraintuitivos.

Las nuevas corrientes políticas surgidas a lo largo del continente han conseguido articular movimientos sumamente heterogéneos, transversales y flexibles, y eso es lo realmente característico de estos. A pesar de que sus consignas pueden ser circunscritas a alguno de los dos extremos del espectro político, su discurso presenta una superación de los encorsetados anclajes tradicionales. El AfD es un partido que han conseguido superar, en términos electorales, su espectro natural y alcanzar votos más allá de la extrema derecha. Configura un discurso propiamente populista en términos de Laclau, un populismo que es capaz de presentarse como representación de la totalidad de la nación, independientemente de los intereses contrapuestos que en su seno pueda acaparar y, al tiempo, el cuestionamiento del orden constitucional establecido, caracterizado como “deficitario", se constituye como un elemento central del discurso.

Estas opciones han conseguido hegemonizar, o al menos introducir, nuevos elementos e issues en las políticas nacionales concretas, desplazando la disputa discursiva hacia espacios hasta entonces desconocidos. De igual forma, en Alemania la coalición entre los partidos “tradicionales” ha actuado como una suerte de catalizador para el AfD, consiguiendo establecer sus premisas racistas y antieuropeístas como una contraposición, y única alternativa, a las políticas desarrolladas por la gran coalición. Esta unión no sólo ha provocado una disminución de los apoyos electorales cosechados por sus protagonistas. En un momento europeo donde la fuerza centrífuga se imponía a la moderación, la coalición generó un desplazamiento en la percepción que se tenía de la CDU, provocando un abandono de su espacio tradicional, la derecha conservadora, ampliando el margen de actuación de los partidos de la extrema derecha. El AfD ha conseguido pues, marcar la agenda política en temas tan controvertidos como la inmigración o el euroescepticismo obligando a al posicionamiento en tales dimensiones a los partidos tradicionales. Ahora bien, la estrategia de confrontación hasta esta corriente debe tener en cuenta una de las principales líneas discursivas desarrolladas por la extrema derecha, tendente a la victimización, ya que el intento de aislamiento puede favorecer una revitalización de los apoyos a la misma.

En suma, debemos ser conscientes del importante impacto que ha generado la irrupción del AfD en la política alemana, consiguiendo dinamitar uno de los más importantes movimientos políticos en los últimos años. Y no sólo eso, el SPD se ha visto en la obligación, no sólo electoral, de abandonar la gran coalición de gobierno con la CDU, pues de lo contrario esto supondría alzar e insuflar una importante dosis de apoyos a la extrema derecha como el gran partido de la oposición y única alternativa frente al “establishment” europeo. La CDU se ve, por tanto, impulsada hacia la configuración de una coalición de gobierno “Jamaica” (por los colores de los partidos que se unirán a la fuerza conservadora, liberales y ecologistas), y que, en términos europeos, supone un freno a las importantes políticas que habían sido abanderadas por el SPD, como la configuración de una política fiscal común, en un momento en el que la Francia de Macron podría constituirse como un pilar de apoyo en esta dinámica. En estos momentos, más que nunca, la batalla discursiva por la resginificación de las dimensiones básicas de la política alemana se vuelve central.


 

Resultados extraídos de The Guardian: “German Elections 2017: full results”. Disponible en: https://www.theguardian.com/world/ng-interactive/2017/sep/24/german-elections-2017-latest-results-live-merkel-bundestag-afd

Añadir comentario
Comentarios
Introduzca su nombre
Introduzca un email válido
* Campo requerido
No hay ningún comentario