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16 feb2012

DECÁLOGO DE RECOMENDACIONES PARA LOS ESTRATEGAS DEL PSOE-A

(POR SI PODEMOS AYUDAR)

1.- “ES EL DESEMPLEO, ESTÚPIDO”. La gente está desesperada. Quien no está en paro cree que su puesto de trabajo corre peligro. Por tanto, habla de sus problemas*  y de cómo los vas a solucionar. Evita aquello que, aun siendo importante (como la biomedicina, la aeronáutica o el medio ambiente), no está entre las preocupaciones cotidianas de los ciudadanos. En este sentido, procura que tus palabras transmitan esperanza en el futuro, en lo que tenemos que lograr.

* Según la encuesta del Capdea (Universidad de Granada), el desempleo es el principal problema de los andaluces en una horquilla entre el 87 % y el 94 %, según las provincias. El siguiente problema es la marcha de la economía (40 %) y el tercero la corrupción (20 %).

2.- Recuerda que las elecciones son de los ciudadanos, de sus problemas y sus preocupaciones, de sus temores y sus esperanzas. Las elecciones no son la excusa para arreglar cuentas pendientes ni con los rivales ni con los compañeros propios. Evita que tu candidato dé la imagen de un político al uso, preocupado, sobre todo, por lo suyo. Es esta imagen la que ha convertido, según la misma encuesta, a la política y a los políticos en el cuarto problema de los andaluces.

3.- Confronta con claridad. Explota las debilidades del adversario hasta la saciedad. Dos ejemplos: La reforma laboral pone en riesgo la seguridad y el futuro de cientos de miles de trabajadores en Andalucía (movilidad geográfica, bajada de salarios, despido gratuito etc). Segundo, el cambio en los temarios de las oposiciones ha echado por tierra los últimos meses de estudio de miles de ellos.

4.- La mayoría de las personas votamos dejándonos guiar por emociones. Las elecciones, nos guste o no, se ganan mandando mensajes claros al corazón de la gente, no a su cerebro. Al final, lo que a un persona le decide votar por uno u otro partido es la percepción que tiene de su candidato, lo que éste le despierta y provoca en su interior. Nunca olvides que en la mente de los votantes las elecciones tratan precisamente de eso: de percepciones.

5.- "Reconocer errores es un gran acierto". Pedir perdón significa activar cauces emotivos y empáticos con el elector. El político, simbólicamente, baja del pedestal para agachar un poco la cabeza y sale a relucir su humanidad. Aunque pueda entenderse como una debilidad, pedir perdón, en las sociedades abiertas y democráticas, es una manera de reconocer la importancia del ciudadano ya que supone un reconocimiento hacia ella respetándola por considerarla dañada por tu error.

6.- No des imagen de derrota. A la gente no le gusta perder. Cuando la campaña de Rubalcaba dio la sensación de no poder ser alternativa a la mayoría absoluta del PP, y se asumió que un buen resultado era mantener los escaños de Almunia en el 2000, los votantes de centro izquierda huyeron hacia otras fuerzas políticas “refugio”.

7.- Busca alianzas con credibilidad. La gente cada vez cree menos en los políticos, hay desapego hacia ellos, pero sí creen en figuras relevantes socialmente hablando. Figuras de éxito, de prestigio, que generen ilusión en la ciudadanía. Alíate con ellos, acercalos a tu lado, busca su complicidad y colaboración.

8.- No parezcas un profesor universitario y cuando hables, habla para que te entiendan. Reduce el tono intelectual de tus palabras y, desde luego, jamás aseveres: a la gente no le gustan los “listillos”.

9.- Empatiza con el votante. Busca historias personales con las que pueda identificarse el ciudadano medio. Está al pie de los acontecimientos. Recuerda a Schroeder en las inundaciones de Baviera y repasa la mayoría de los discursos de Obama en la campaña de 2008 para ver de qué manera tan sutil como brillante personalizaba en su propia familia o en las historias de personas anónimas los problemas y los anhelos de toda una nación.

10.- Analiza a tu electorado en profundidad, desde un punto de vista cuantitativo y cualitativo. Las encuestas no están para saber si el partido va 2-0 o 3-1 en el minuto 45; las tripas de los estudios socio demográficos y electorales te pueden dar claves fundamentales para enfocar tu campaña. No olvides utilizar otros instrumentos como los grupos de discusión, el histórico de resultados o el geomarketing.

Espero, que con estas pocas letras unidas con cierta coherencia, hayamos podido ayudar a aquellos que tienen que afrontar estos 40 días tan importantes para el futuro de Andalucía.

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15 feb2012

Enseñanzas del último mes en el PSOE-A

Desde que se convocó el XXXVIII Congreso del Partido Socialista, el PSOE andaluz ha parecido el típico vallista que tras tropezar en la primera valla ha ido tirándo el resto de los obstáculos hasta caer al suelo.

El XXXV

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6 feb2012

El segundo

Si algo caracteriza las campañas electorales estadounidenses es su capacidad de reacción. Allí, las respuestas y contrarrespuestas se suceden de manera inmediata a los hechos que las provocaron. Nada que ver con el efecto naftalina de nuestros procesos electorales. Aquí, los guiones de los candidatos parecen escritos de antemano y siempre más preocupados por la imagen que se quiere "vender" –hay que evitar a costa de lo que sea las contradicciones en el relato– que por enfrentarse al curso cambiante de los acontecimientos (en realidad, el control sobre el mensaje de nuestros partidos es tan férreo –un ejemplo revelador: la señal "en directo" de los informativos durante la campaña es facilitada por el propio partido político, no por la unidad móvil desplazada para cubrirla– que apenas queda margen para otra agenda que la del candidato).

El resultado es la ausencia de diálogo. Nada lo ilustra mejor que la actitud tan reacia de nuestros partidos –se diga lo que se diga– hacia los debates electorales. Acaba de verse en las primarias del PSOE: la petición para que los hubiera fue rechazada por la secretaría de Organización alegando que el futuro del PSOE no podía reducirse a un "cara a cara" entre Rubalcaba y Chacón, y que los protagonistas del proceso tenían que ser primero los militantes en las asambleas de las agrupaciones y después los delegados elegidos para ir al 38º Congreso Federal, según informó la Ser. El diario ABC fue más lejos, asegurando que "ésta es la opinión que Iglesias [secretario de Organización del PSOE] ha trasladado a ambos aspirantes y los dos han estado de acuerdo". Piénsese en el futuro electoral del Hollande, si en las recientes primarias del PSF la dirección del partido hubiera cercenado la posibilidad de los debates entre los candidatos, o la trascendencia que en las primarias republicanas los debates han tenido para la suerte del gobernador Rick Perry, que lo hundieron, y para Newt Gingrich, que lo recuperaron para Carolina del Norte, cuyas primarias ganó, tras los fracasos en Iowa y New Hampshire.

Internet ha abierto una vía de agua en el dique de contención del diálogo entre los partidos durante la campaña. Es cierto que, por el momento, se trata de una vía pequeña, pero el agua sale con la presión suficiente como como para empezar a tenerla en cuenta. El instrumento elegido para este ensayo de diálogo ha sido el spot electoral (o político en un sentido más amplio). En las legislativas del pasado año se vieron varios ejemplos, de los que sólo comentaremos un par, ambos de los dos partidos mayoritarios.

El primero sucedió durante la precampaña y tuvo como protagonista el vídeo de presentación del candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, titulado Rubalcaba, Sí.

Sólo 24 horas después –en EEUU el tiempo de reacción se hubiera reducido en, por lo menos, 20 horas–, el 8 de septiembre, la sección juvenil del Partido Popular, Nuevas Generaciones, respondía con otro spot del mismo título en el que el adverbio "Sí" servía, en este caso, para vincular la trayectoria de Rubalcaba con la crisis económica.

El segundo ejemplo procede de la campaña y en su estructura y narrativa es más complejo que el anterior.

Este spot, titulado El gobierno oculto de Rajoy, fue emitido dos días después del debate que enfrentó a Rajoy y Rubalcaba, e insiste en una de las líneas argumentales básicas del candidato socialista no sólo en ese debate sino también en toda la campaña: que Rajoy no dice toda la verdad y que está ocultando las verdaderas intenciones de su programa electoral, al que nunca alude de manera directa (el escenario hipotético al que alude el spot en una rueda de prensa, "que Rajoy no quiere dar", como arranca el spot).

Sólo unas horas después, el aludido contraatacaba con un vídeo, que formalmente era del todo incapaz las prisas con que se había rodado, titulado Rajoy responde. En él, y a su manera, Rajoy respondía, en boca de un supuesto taxista (pero con la voz del candidato popular), a las inquietudes de una ciudadana anónima –como todos los protagonistas del vídeo del PSOE– hasta convencerla del todo. "Oiga usted. Y si lo tiene todo tan claro, ¿porque no se presenta a las elecciones?", pregunta la mujer. Y el taxista, volviéndose, y ahora con su voz real, le responde: "Porque para eso tenemos a Mariano Rajoy, que piensa como yo". La guerra de vídeos atrajo la atención de numerosos diarios, como El País, y fue trending topic en Twitter.

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