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11 abr2019

DHondt llega a WhatsApp: La apelación al voto útil (1)

Circulan estos días por Whatsapp unos mensajes que inducen a votar en las elecciones al Senado de una forma concreta. En este artículo, vamos a profundizar brevemente en el sistema electoral del Senado para confirmar o desmentir estos mensajes.

El Senado tiene una composición dual: existen senadores que son designados por las Cámaras parlamentarias de las Comunidades Autónomas y senadores elegidos directamente por los ciudadanos en las elecciones. Estos senadores son elegidos de forma directa, según el artículo 69.3 de la Constitución, en 59 circunscripciones de la forma que se detalla a continuación:

Según el artículo 156 LOREG, “los electores pueden dar su voto a un máximo de tres candidatos en las circunscripciones provinciales, dos en Gran Canaria, Mallorca, Tenerife, Ceuta y Melilla, y uno en las restantes circunscripciones insulares”. Los candidatos que obtienen acta de senadores son los candidatos con mayor número de votos. Esto convierte al sistema electoral del Senado en un sistema mayoritario simple de voto limitado a lista abierta, es decir, los electores pueden votar a candidatos de distintos partidos y/o elegir entre los del mismo grupo. Así, los ciudadanos pueden hacer uso del número total de votos o pueden decidir votar a menos candidatos, siendo lo habitual que voten al número máximo de candidatos que pueden.

Este sistema de corte mayoritario provoca una sobrerrepresentación de los dos partidos mayoritarios en detrimento de los partidos más pequeños. Además, también existen efectos psicológicos asociados a él. Los efectos psicológicos se producen cuando los diversos actores se adaptan a las circunstancias del sistema electoral, es decir, modifican y crean sus estrategias en torno al sistema. No es casual que los partidos minoritarios prefieran presentar sólo un candidato para concentrar todas las preferencias de sus votantes en un solo candidato, evitando que el voto se distribuya entre varios candidatos de la misma candidatura; o que apelen al voto útil.  El voto útil es el comportamiento en el que electoral vota al partido que prefiere entre los que obtienen representación parlamentaria, no entre los que prefiere (Anduiza y Bosch, 2012:257). No obstante, a pesar de la libertad que otorga al elector el sistema electoral del Senado, los ciudadanos no suelen hacer uso de ella: tienden a votar a los tres candidatos del mismo partido. Estas preferencias suelen coincidir con el voto del Congreso de los Diputados, de tal forma que aquel ciudadano que vota a una lista de un partido para el Congreso, suele votar a los candidatos que propone dicha candidatura para el Senado. Así, el candidato más votado para senador siempre ha sido propuesto por el partido más votado en el Congreso.

Analicemos ahora los mensajes de Whatsapp. Teóricamente es cierto lo que plantea el primer mensaje. Como se ha visto, es un sistema mayoritario donde se vota a candidatos y no a candidaturas. Si los votantes de los tres partidos (PP, Ciudadanos y Vox) votasen al primer candidato propuesto por ellos se conseguiría un senador para cada partido, pero solo si los votos de los tres partidos unidos suman más que los votos del PSOE, entendiendo que los votantes del PSOE votasen a los tres candidatos socialistas. De esta forma, los cuatro senadores se repartirían y el PSOE obtendría sólo uno. Por el contrario, el comportamiento electoral habitual propiciaría que obtuviesen sus actas de senadores los tres candidatos del PSOE y otro del segundo partido más votado. Pero, efectivamente, como afirma el segundo mensaje, el Partido Popular puede verse perjudicado con esta estrategia. En aquellas circunscripciones en las que sea el partido más votado, podría conseguir tres senadores, mientras que si se implementa lo expuesto en el primer mensaje, sólo conseguiría uno. Vox, por el contrario, sería el partido más beneficiado si esta estrategia se llevase a cabo porque en las circunstancias que describen las encuestas, no sería el partido más votado en ninguna circunscripción, pero tampoco el segundo, por lo que no obtendría ningún senador.

Pase lo que pase, citando a Fernández Albertos, doctor en Ciencia Política, implementar la estrategia propuesta por el primer mensaje plantea problemas. En primer lugar, sólo es posible si los tres partidos diseñan y siguen una estrategia común para concienciar a sus votantes de que es necesario votar de esta forma. Parece improbable que Ciudadanos esté dispuesto a participar en un “bloque de derechas” habida cuenta que ya rechazó la coalición que le planteó el Partido Popular en el Senado. Además, los ciudadanos tendrían que ser persuadidos por ella. Como explica Fernández Albertos, existirán electores que no atiendan a esta estrategia porque eso supondría votar a candidatos de partidos con los que no sienten simpatía ideológica o programática. Además, sería necesario concienciar a los ciudadanos para que hiciesen uso de la prerrogativa que concede el sistema electoral del Senado en cuanto a la libertad de voto, que no es habitual en los ciudadanos. Es decir, es necesario modificar el patrón de voto normal de unos electores para que la estrategia llegue a buen puerto, lo que se antoja difícil en tan poco tiempo.

Así, el segundo mensaje también tiene su parte de razón y es que resulta muy complicado que todos los votantes de los tres partidos voten de esta forma. Sin embargo, esto no tendría el efecto que se deja vislumbrar en el mensaje. Se sobreentiende que votar a los primeros puestos de la lista de estos tres partidos perjudica al PP porque con la división de voto, se obtendría solo un senador. Pero la realidad es que solo se vería perjudicado en las circunscripciones donde fuese el partido más votado. En el resto, obtendría un senador si los ciudadanos votasen conforme al primer mensaje (1 PP, 1 C’s, 1 Vox y 1 PSOE) y la misma cantidad si no lo hicieren (3 PSOE y 1 PP), en base a las encuestas recientes.

¿Pero es tan importante el Senado? Aunque la Cámara territorial no participe de la elección del Presidente de Gobierno, que corresponde exclusivamente al Congreso de los Diputados, es vital para la vida parlamentaria. El Senado puede ser un contrapeso al Congreso de los Diputados con capacidad para retrasar la aprobación de iniciativas con un veto, aunque luego puede ser levantado por el Congreso. Pero, lo más importante en la situación actual, es que le corresponde al Senado aprobar la aplicación del artículo 155 CE.

Como dice uno de los mensajes, no dejes que te engañen.

 

 

Bibliografía

  • Anduiza, Eva & Bosch, Agustí (2012). Comportamiento político y electoral.

 

 

  • Delgado Sotillos, Irene & López Nieto, Lourdes (2013). Comportamiento político y sociología electoral. Universidad Nacional a Distancia.

 

  • Ministerio del Interior (2017). Las elecciones Generales en España 1977-2016.

 

  • Montabes Juan, Pereira & Ortega Villodres, Carmen (2002). El voto limitado en las elecciones al Senado español: estrategias de nominación y rendimientos partidistas en las elecciones de marzo de 2000. Revista Española de Ciencia Política. Núm 7, Octubre 2002, pp. 103-130.
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