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12 abr2019

DHondt llega a WhatsApp: la apelación al voto útil (2)

En la antesala de la campaña electoral, el Partido Popular publicó un vídeo con Epi y Blas de protagonistas en el que explicaban cómo debían votar los electores de Vox para que la fórmula D'Hondt no les perjudicase. En este artículo trataremos de desmentir o apoyar las afirmaciones que se vierten en el vídeo.

La fórmula D’Hondt fue creada por el jurista belga Victor D’Hondt en el año 1878. Esta fórmula traduce los votos de cada candidatura en escaños de la siguiente manera: se dividen los votos de cada candidatura que haya superado el umbral legal correspondiente (el número de votos o porcentaje que la ley establece como mínimo para poder participar en el reparto de escaños) entre los distintos números naturales (1, 2, 3, 4…) hasta el número total de escaños de la circunscripción. A continuación, se procede a distribuir el número total de escaños entre las distintas candidaturas escogiendo los cocientes más altos hasta completar el número total de escaños. Corresponden a cada candidatura tantos escaños como cocientes más altos tenga. Se explica de forma gráfica con el ejemplo de la circunscripción de Sevilla en las elecciones generales de 2016, con 12 escaños a repartir.

Colomer (2005) define la proporcionalidad como la coincidencia entre la proporción de votos obtenidos y la proporción de escaños recibidos por un partido en una elección. La Tabla muestra una comparativa del porcentaje de voto y escaños de cada formación política tras las elecciones generales del año 2016. Los datos en verde muestran que existe un mayor porcentaje de escaños que de votos, mientras que los datos en rojos diagnostican un menor porcentaje de escaños del que le correspondería por su porcentaje de voto.

Se observa claramente que los partidos más beneficiados son los dos mayoritarios. Por el contrario, se perjudica a los partidos más pequeños que tienen una implantación en todo el territorio español. En el caso de los partidos regionalistas, tienen casi la misma proporción de voto que de escaños. Esta distorsión de voto siempre se ha producido. La realidad es que existe una gran desproporcionalidad, pese a ser formalmente un sistema proporcional. Pero, ¿es el culpable D’Hondt?

Si bien es cierto que la fórmula D’Hondt es la fórmula menos proporcional de las proporcionales y tiene un sesgo hacia las formaciones mayoritarias, si se modificara por otra fórmula electoral, como Saint Lagüe o Hare, no se modificaría sustancialmente la composición del Congreso de los Diputados, aunque aumentaría levemente la proporcionalidad. Esto es debido a otro de los elementos de un sistema electoral: la magnitud de las circunscripciones.

Numerosos autores como Taagepera y Shugart (1989:112) destacan la importancia de la magnitud del distrito como factor más importante en lo relativo a la proporcionalidad del sistema. Concretamente, cuanto mayor sea el número de escaños de una circunscripción, mayores serán las cotas de proporcionalidad porque será más fácil obtener un escaño. Del mismo modo, una magnitud de la circunscripción baja llevará consigo unos resultados más desproporcionales porque serán los partidos mayoritarios los que se hagan con el reparto de todos los escaños, mientras que los partidos menores, aunque posean un número importante de votos, se quedarán sin representación. Ahí es donde se encuentra la causa de la desproporcionalidad de nuestro sistema electoral.

Siguiendo a Penadés (1999:293), las circunscripciones se pueden clasificar en tres subsistemas en base a su magnitud: distritos con un tamaño entre 1 y 5 escaños, que tiene un efecto mayoritario con muy poca proporcionalidad; los distritos con una magnitud comprendida entre 6 y 9 escaños, con una proporcionalidad media; y las circunscripción de 10 o más escaños a repartir, con unos efectos muy proporcionales. En el caso español, el 67 por ciento de las circunscripciones son pequeñas, el 20 por ciento, medianas; y tan solo el 13 por cierto son grandes.

Siendo así, no siempre votar a VOX es perjudicial para el bloque de derechas. Sólo en las circunscripciones pequeñas y en algunas medianas tiene un efecto positivo para el PSOE porque VOX no conseguirá ningún escaño si sigue siendo la quinta fuerza política. Estos votos que no se transformarán en escaños. Si esos votos fuesen para la primera fuerza mayoritaria de derechas sí se transformarían en escaños. Sin embargo, en las circunscripciones grandes sí tiene un comportamiento muy proporcional, por lo que votar a VOX sí podría hacer que consiguiese representación parlamentaria sin perjudicar al PP y beneficiar al PSOE. Está claro que si en una circunscripción se escogen 4 escaños (y más de la mitad de nuestras circunscripciones escogen a cuatro o menos escaños), el quinto partido nunca va a poder conseguir escaños. Por tanto, en las circunscripciones pequeñas, si Vox obtiene la quinta posición, es evidente que en ningún caso obtendrá un escaño, por lo que será un voto que no conseguirá representación parlamentaria.

El vídeo habla del número de votos que tiene que conseguir un partido para obtener representación. Fruto de la desproporcionalidad del sistema, los votos por escaños de cada partido son muy desproporcionales por las altas cifras de voto que se queda sin representación parlamentaria en las provincias, pero esto es un indicador para observar la desproporcionalidad del sistema, no para aventurar cuántos votos es necesario que obtenga un partido para conseguir un escaño. Este dato va a depender de cada elección porque el precio que cada partido ha tenido que pagar por un escaño va a depender del número de votos que tenga. Sí podemos calcular el umbral efectivo. Este umbral se puede definir como el porcentaje de voto necesario que tiene que obtener un partido político para que pueda conseguir su primer escaño (Lijphart, 1995:63 y ss). En la tabla se muestra que conforme se aumenta la circunscripción, el umbral efectivo se hace menor, por lo que será más fácil que un partido consiga llegar a ese porcentaje de voto. 

Podemos concluir que el vídeo del PP responde a una estrategia partidista para conseguir concentrar el voto, apelando al voto útil, del bloque de derechas, más a que a una explicación politológica. Se ha demostrado que sólo en las circunscripciones pequeñas y algunas medianas votar a Vox puede tener efectos negativos para la representación parlamentaria del PP como primer partido de la derecha española.

 

Bibliografía

  • Colomer, J.M; Ramón Montero, J.R. & Lago, I. (2005). Glosario Básico de sistemas electorales. Zona Abierta, pp 349-358.

 

  • Lijphart, Arend. 1995. Sistemas electorales y sistemas de partidos. Un estudio de veintisiete democracias, 1945-1990. Madrid: Centro de Estudios Constitucionales.

 

  • Montero, J.R (1997). El debate sobre el sistema electoral: rendimientos, criterios y propuestas de reforma.

 

 

 

  • TAAGEPERA, R & SHUGART, M. (1989). Seats and Votes: The Effects and determinants of Electoral Systems, Yale University Press , New Haven.

 

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